Jerárquicos Salud

Consejos de Prevención

¿Qué es la hipertensión arterial?

La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad frecuente que se produce por el aumento de la fuerza de presión que ejerce la sangre sobre las arterias de forma sostenida.
Para entenderlo mejor podemos definir la presión arterial: el corazón ejerce presión sobre las arterias para que éstas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo humano, esta acción es lo que se conoce como presión arterial. Cuanto más alta es la tensión, más dificultad tiene el corazón para bombear. Es una enfermedad que no da síntomas durante mucho tiempo y, si no se trata, puede desencadenar complicaciones severas como infarto de corazón, accidente cerebrovascular, daño renal y ocular, entre otras complicaciones.
¿Cuáles son sus causas?
Se dice que la HTA es multifactorial porque está determinada e influenciada por muchos factores distintos.

La herencia (padres o hermanos hipertensos).

El consumo excesivo de sal.

El uso prolongado de algunos medicamentos (corticoides, descongestivos nasales, analgésicos).

La edad (con el paso de los años la posibilidad de ser hipertenso aumenta mucho).

El consumo excesivo de alcohol.

El sedentarismo.

La obesidad.

El tabaquismo.

El estrés.

¿Cómo se diagnostica?
La única manera de detectar la HTA es mediante su medición con un tensiómetro y en condiciones adecuadas. Al ser un problema silencioso y sin síntomas, muchas personas tienen la presión arterial elevada durante años sin saberlo. Existen dos medidas: la presión arterial sistólica (PAS) o máxima y la presión arterial diastólica (PAD) o mínima. Se considera presión arterial alta (hipertensión) cuando dicha medición máxima es mayor o igual a 140 y/o la mínima a 90.
¿Cuáles son sus síntomas?
La mayoría de personas hipertensas no tienen síntomas y pueden ignorar que tienen un problema. Sin embargo, la tensión arterial muy alta puede causar dolor de cabeza, visión borrosa, zumbidos en los oídos, sangrado nasal, y ritmo cardíaco irregular. Formas más graves pueden incluir fatiga, náuseas, vómitos, confusión, angustia, dolor en el pecho y temblor muscular.

Si no se trata, la hipertensión puede causar dolor de pecho persistente (llamado también angina de pecho), ataques cardíacos, insuficiencia cardíaca y arritmia cardíaca, que puede dar lugar a una muerte súbita.

Además, puede provocar accidentes cerebrovasculares al obstruir o reventar arterias que llevan la sangre y el oxígeno al cerebro, y lesiones renales que podrían ocasionar insuficiencia renal.

Si sos hipertenso, acudí o llamá a un servicio de urgencias en caso de tener:

  • Dolor de cabeza muy intenso, no habitual y repentino.
  • Dificultad para hablar, levantar un brazo o mover los músculos de la cara, confusión.
  • Mareos o vértigo.
  • Visión borrosa repentina.
  • Dolor en el pecho o sensación de falta de aire.
Tratamiento y prevención
El mejor tratamiento de la hipertensión es una buena prevención que evite que aparezca. Para ello es fundamental seguir un estilo de vida saludable.

Mantener una buena hidratación, eligiendo beber agua en lugar de jugos y bebidas azucaradas, incluídas las light.

Hacer actividad física regularmente. La realización de ejercicio de forma constante consigue bajar las cifras de presión arterial.

No fumar. El tabaco aumenta la presión arterial y la frecuencia cardíaca.

Moderar el consumo de alcohol. Su consumo excesivo provoca el incremento de la presión arterial y otras alteraciones perjudiciales al corazón y otros órganos.

Consumir alimentos naturales o mínimamente procesados como base de nuestra alimentación.

Comer frutas y verduras a diario, alimentos integrales, legumbres y frutos secos.

Mantener un peso saludable.

Usar condimentos para reemplazar la sal que agregamos a las comidas (pimienta, perejil, ají, orégano, etc).

Evitar el consumo de alimentos ultraprocesados como snacks, galletas, embutidos, etc.

Recomendaciones para medir la presión

La presión arterial se mide mediante unos aparatos popularmente conocidos como tensiómetros. Para que la medida obtenida sea correcta debés seguir una serie de indicaciones:

  • Como la presión arterial cambia a lo largo del día y de la noche, hacé la medición siempre a la misma hora.
  • Buscá una habitación tranquila, sin ruidos ni interrupciones.
  • Tenés que estar relajado. Reposá 5 minutos antes de la toma.
  • No beber, comer, fumar ni hacer ejercicio físico la media hora anterior.
  • Sentate cómodamente con la espalda apoyada en el respaldo de la silla y no cruces las piernas.
  • El manguito debe estar ajustado y colocado directamente sobre la piel (sin ropa) en el tercio medio del brazo.
  • Dejá la palma de la mano boca arriba y el codo ligeramente flexionado a la altura del corazón.
  • No hables durante la medición.

Material informativo