¿En qué consiste la salud sexual?
La sexualidad es parte de la vida de todas las personas de diversas edades, cuerpos, identidades de género, estén o no en pareja y vivan con o sin discapacidad. Además, los deseos, las preferencias y decisiones pueden cambiar a lo largo de la vida.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud sexual es:
«…un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad, la cual no es la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad. La salud sexual requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y ejercidos a plenitud.»
Derechos Sexuales y Reproductivos
Los derechos sexuales y los derechos reproductivos son parte de los derechos humanos básicos, tan importantes como el derecho a la vida, a la salud y a la libertad. Todos somos diversos y tenemos los mismos derechos:
Elegir si tener o no hijos, con quién, cuántos y cuándo tenerlos.
Elegir y recibir métodos anticonceptivos de manera gratuita en hospitales, centros de salud, obras sociales y prepagas.
Elegir y recibir métodos anticonceptivos de manera gratuita en hospitales, centros de salud, obras sociales y prepagas.
Acceder a los tratamientos para modificación corporal de acuerdo a la ley de identidad de género.
Disfrutar de una vida sexual saludable y placentera, sin presiones ni violencias.
Acceder a información y atención, con respeto y confidencialidad.
Recibir atención gratuita e integral de la salud sexual y reproductiva.
Acceder a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE/ILE).
Vivir la identidad de género y la orientación sexual libremente.
Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)
Las ITS son enfermedades infecciosas que se transmiten de persona a persona a través de las relaciones sexuales. A continuación, detallamos algunas de las ITS más comunes:
Hepatitis B y C
Son infecciones virales que afectan principalmente al hígado. La hepatitis B se transmite más fácilmente por vía sexual que la hepatitis C y puede prevenirse con una vacuna incluida en el Calendario Nacional de Vacunación. Ambas pueden ser tratadas con medicación.
Los síntomas pueden incluir:
- Fatiga
- Fiebre
- Dolor en las articulaciones
- Pérdida de apetito
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
- Ictericia (piel y ojos amarillos)
Sífilis
Causada por una bacteria, se transmite por relaciones sexuales sin preservativo. Se diagnostica con un análisis de laboratorio (VDRL) y se trata con penicilina. Es importante hacer estos estudios también a las mujeres embarazadas.
Los síntomas varían según la etapa de la infección:
- Primera etapa: Llaga o úlcera (chancro) indolora en la boca, ano, vagina o pene.
- Segunda etapa: Erupciones en el cuerpo, lesiones en la boca, fiebre, aumento de ganglios, caída del cabello.
- Fase latente y tardía: Puede causar problemas neurológicos, ceguera, parálisis y demencia.
Gonorrea
Infección bacteriana que afecta la uretra, cérvix, recto y garganta. Se trata con antibióticos y es crucial que todos los integrantes de la relación reciban tratamiento para evitar la reinfección. Sin tratamiento, puede aumentar el riesgo de transmisión del VIH y causar complicaciones graves en hombres y mujeres. Los síntomas pueden incluir:
Mujeres
- Flujo vaginal verdoso o amarillento.
- Ardor al orinar.
- Necesidad de orinar más frecuentemente.
- Sangrado después de relaciones sexuales.
- Dolor abdominal o pélvico.
Hombres
- Flujo del pene verdoso o amarillento.
- Ardor al orinar.
- Testículos adoloridos o hinchados.
Clamidia
Frecuente entre adultos jóvenes y adolescentes, se transmite por relaciones sexuales y de madre a hijo durante el parto. Se trata con antibióticos. Si no se trata, puede causar enfermedades graves y esterilidad. Los síntomas pueden incluir:
Mujeres:
- Flujo vaginal.
- Sangrado después de relaciones sexuales.
- Dolor abdominal o pélvico.
Hombres:
- Flujo del pene.
- Ardor al orinar.
- Testículos adoloridos o hinchados.
Ambos:
- Secreción, picazón o dolor perianal.
Virus del Papiloma Humano (VPH)
Es una familia de virus que afecta muy frecuentemente tanto a varones como a mujeres. Se transmite por contacto sexual, es un virus de fácil transmisión y muy común. Se estima que 4 de cada 5 personas van a contraer uno o varios de los tipos de VPH en algún momento de sus vidas.
Los síntomas pueden incluir:
- Verrugas genitales.
- Lesiones precancerosas en el cuello uterino.
La mayoría de las veces, la infección se cura sola. No existe ningún tratamiento que cure el virus, pero sí se tratan las manifestaciones, como verrugas o lesiones. En mujeres se recomienda la realización de Papanicolaou en forma periódica para detectar temprano la infección y así detectar y tratar lesiones precancerosas. La vacuna para el VPH está incorporada al calendario oficial desde el 2011 y se aplica en niñas de 11 años.
Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y Sida
Si bien muchas veces son usados como sinónimos, no es lo mismo el VIH que el sida. El sida es una enfermedad infecciosa que ataca al sistema inmunológico, son siglas que significan
Síndrome (conjunto de síntomas)
de Inmunodeficiencia (que ataca debilitando al sistema inmunológico)
Adquirida (no es hereditaria, sino causada por un virus). El virus que provoca el sida es el
VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana), y se transmite a través de relaciones sexuales sin protección, vía sanguínea y de madre a hijo durante el parto o la lactancia.
Actualmente es posible mantener la infección controlada y no llegar a desarrollar sida. Para ello hay tres cuestiones fundamentales:
- el diagnóstico oportuno,
- el acceso al tratamiento temprano,
- mantener una buena adherencia en forma sostenida.
La única manera de saber si alguien tiene VIH es a través de una prueba de laboratorio que es confidencial, rápida, simple y gratuita en todos los hospitales públicos.
Métodos Anticonceptivos
El acceso a métodos anticonceptivos es clave para ejercer el derecho a decidir sobre la maternidad/paternidad y disfrutar de la sexualidad sin riesgo de embarazo no planificado. Existen diversos tipos:
Anticonceptivos Hormonales: pastillas, inyecciones, parches, anillos vaginales, e implantes subdérmicos.
Anticoncepción de Emergencia: Píldora del día después.
Preservativos: Únicos métodos que también protegen contra ITS.
Dispositivos Intrauterinos (DIU): Hormonales y de cobre.
Anticoncepción Quirúrgica: Ligadura tubaria y vasectomía.